Ecuador no tiene un problema de proyectos fallidos. Tiene un problema más difícil de nombrar: proyectos que funcionan, están bien evaluados, son reconocidos por organismos multilaterales – y terminan cuando se acaba el financiamiento inicial, sin estructura para sobrevivir. La brecha no está en la calidad técnica. Está en la ausencia del ecosistema financiero que convierte un piloto en un activo estructurado y financiable.
Durante la última década, Ecuador ejecutó programas de atención a la primera infancia con resultados medibles, modelos de acceso a agua rural que superaron sus metas e iniciativas de intervención comunitaria reconocidas por organismos multilaterales. Casi todos terminaron al finalizar el financiamiento inicial, sin mecanismo de continuidad ni estructura de sostenibilidad operativa. Bien evaluados, bien documentados, incapaces de crecer.
El problema no está en la formulación técnica ni en la calidad de la ejecución. Está en lo que viene después: el puente financiero que convierte un piloto probado en un proyecto sostenible. Ese puente no existe en Ecuador.
"Los proyectos que funcionan a nivel local no escalan. No por falta de calidad técnica, sino por ausencia del ecosistema financiero que los convierte en activos estructurados y proyectos financiables."
Eduardo Arias, CEO de Antroproyectos
El contraste con la región es cuantificable y sostenido. El Infrascope 2023/24 de Economist Impact, elaborado con el BID, documenta la brecha con precisión: Chile lidera el índice regional con 78,7 puntos sobre 100 en entorno habilitante para asociaciones público-privadas; Perú alcanza 73,9 y Colombia 71,2. Ecuador obtiene 44,8. En la categoría específica de financiamiento, Ecuador registra 32,5 puntos — 15,8 por debajo del promedio regional.
Entre 2014 y 2023, esos tres países cerraron entre 63 y 84 proyectos de infraestructura con participación privada cada uno. Ecuador cerró 12. La diferencia no refleja menor capacidad técnica para formular proyectos. Refleja la ausencia de los instrumentos que los hacen financiables.
Lo que los tres países tienen en común no es un nivel de desarrollo superior: es la construcción deliberada de instrumentos de financiamiento mixto, agencias especializadas, garantías parciales de riesgo y fondos de coinversión respaldados por multilaterales — todo bajo criterios de cumplimiento multilateral y gestión de riesgos estructurada.
Ecuador no tiene ninguno de los cuatro instrumentos que permiten a Chile, Colombia y Perú estructurar proyectos financiables:
El resultado es predecible: el ciclo se repite. Nuevos pilotos, financiados con nuevos recursos de cooperación, que generan nuevas evaluaciones positivas – y vuelven a terminar sin mecanismo de continuidad, sin viabilidad financiera y sin condiciones para sostener su operación.
La pregunta urgente no es cuántos proyectos exitosos más necesita archivar Ecuador. Es si el país está dispuesto a construir, por fin, el puente financiero que convierta esa experiencia acumulada en política pública permanente y en toma de decisiones informadas para sostener proyectos en el tiempo.
Esa transición no ocurre sola. Requiere decisiones de arquitectura institucional, instrumentos diseñados explícitamente para atraer capital privado hacia sectores de impacto, y la voluntad de operar bajo los criterios de cumplimiento multilateral y gestión de riesgos que esos capitales exigen.
"La diferencia no está en la capacidad técnica. Está en la ausencia del ecosistema financiero que permite convertir proyectos en activos estructurados con cofinanciamiento privado."
Eduardo Arias, CEO de Antroproyectos
Antroproyectos es una firma de consultoría estratégica que acompaña a gobiernos, organismos multilaterales y actores privados a estructurar proyectos financiables, sostenibles y verificables en entornos complejos de América Latina.
El financiamiento mixto (blended finance) es la combinación de recursos públicos, cooperación internacional y capital privado para estructurar proyectos que el mercado no financiaría solo. Ecuador no cuenta con una agencia especializada ni con instrumentos de garantía que reduzcan el riesgo percibido por los inversionistas privados, lo que hace que la mayoría de proyectos sociales dependan exclusivamente de cooperación externa y no puedan sostenerse cuando esa cooperación termina.
El Infrascope es un índice elaborado por Economist Impact y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que evalúa la capacidad de los países para desarrollar y sostener asociaciones público-privadas (APP). Mide seis categorías: entorno regulatorio, entorno institucional, madurez operacional, clima de inversión, financiamiento y facilidades. Ecuador obtuvo 44,8 sobre 100 en la edición 2023/24, frente a 78,7 de Chile.
Principalmente porque no existe un mecanismo institucional ni financiero que los lleve de la etapa de demostración a la etapa de escala. Sin garantías de riesgo, sin fondos de coinversión y sin banca de desarrollo orientada a estructurar carteras de impacto, los proyectos dependen de la continuidad del financiamiento inicial. Cuando ese financiamiento termina, el proyecto termina con él, independientemente de sus resultados.
Los tres construyeron deliberadamente arquitecturas institucionales para el financiamiento mixto: agencias especializadas, instrumentos de garantía respaldados por multilaterales, marcos regulatorios para APP y fondos de coinversión activos. Colombia tardó 15 años en consolidar ese ecosistema. Chile lo construyó desde los noventa. Perú lo aceleró en la última década. En Ecuador ese proceso no ha comenzado de manera sistemática.
Tres cosas concretas: primero, una decisión de arquitectura institucional que cree o designe una entidad para estructurar proyectos de financiamiento mixto. Segundo, instrumentos de mitigación de riesgo (garantías parciales) que hagan atractiva la entrada del capital privado en sectores de impacto social. Tercero, una reorientación de la banca pública de desarrollo hacia la lógica de catalización de inversión, no solo de crédito. Las tres condiciones son alcanzables - lo que ha faltado es la decisión política de construirlas.